SENSACIONES
Nuestras sensaciones más íntimas...
viernes, 16 de enero de 2026
domingo, 10 de agosto de 2025
Crónicas viajeras: Sydney ciudad de contrastes.
Foto: Colección Artucas. 2013
Crónicas viajeras: Sydney ciudad de contrastes.
Por: Arturo Castro F.
Deseo
compartir este relato, sucedió en la ciudad de Sydney-Australia en 2013. En
otras latitudes como es el presente caso, sorprende lo bien que funciona el sistema
de transportes en estos países, denominados del primer mundo, y como es lógico
sentimos cierta desazón y surge la pregunta, por qué en estos países sí
funcionan y en el nuestro es un pésimo y arcaico sistema.
Líneas de buses con buenos paraderos, horarios de llegada y salida que cumplen, las diferentes líneas de buses, lo confortable de vehículos y trenes, a lo largo del recorrido de las principales y amplias avenidas, existen áreas de seguridad dónde los buses se detienen momentáneamente para cambiar de conductor, esto como una forma de control de las autoridades de transporte.
Fue
una mañana de otoño, las hojas secas se desprendían de los árboles a lo largo de
la Busaco Rd., y también de la vera de las avenidas, parques, alamedas y jardines, parecían
alfombras persas hiladas finamente, hojas de diferentes formas y colores, así
era ese hermoso día en Sydney, sin mucho frio la temperatura marcada 15°C.
Nos
volvimos a embarcar en el paradero del bus de la línea 292, que cubre la ruta
desde la calle Busaco Rd., en el distrito de Marnsfield hasta el centro de
Sydney. En esta calle está el paradero final o inicio de la ruta, según las
personas que desean partir hacia la ciudad o regresen de ella. El viaje dura
aproximadamente 45 minutos, por una autopista con varios carriles, toda en buen
estado y bien señalizados.
Al lado de la Universidad, está ubicado el
paradero del tren subterráneo. Luego de esta breve visita al Shopping, el bus
ingresa a la autopista que la llevará al centro de Sydney, ingresando por el
Sydney Harbour Bridge, el famoso puente de la bahía de Sydney y parar en la
intersección de York Street, con Market Street, su paradero final, al costado
del Centro Comercial Reina Victoria.
Volvamos
a la ruta, la universidad Macquarie tiene un amplio campus con zonas de parqueo
enormes, aulas rodeadas de bosques y presencia de diversas aves: cuervos,
cacatúas, urracas, loros de todos los colores, kookaburras se mezclan en un
coro. Un paisaje verde domina el escenario y se abre a la observación de
estudiantes, profesores, peatones y visitantes. La vegetación se extiende a
ambos lados de las vías por donde se desplaza el bus.
Había
una particularidad en esta joven, observamos que subía con un perro labrador
que hacía de lazarillo. Saludó al conductor y pasó sin pagar pasaje, el perro,
la guió hasta el asiento reservado para ancianos, bebes y minusválidos y ella
tomó asiento y el perro se acomodó debajo del asiento a su lado, en actitud
alerta.
Luego,
ella sacó de su bolso un IPod, se colocó los audífonos en ambos oídos,
seleccionó al tacto su música preferida y se concentró en escuchar sus melodías
seguramente seleccionadas previamente, mientras el bus se desplazaba raudamente
por su carril y el perro permanecía quieto y atento.
Pasados
aproximadamente 20 minutos presionó el botón para bajar, que está ubicado en
uno de los ejes verticales del bus, muy cerca de los asientos, se encendió una
pizarra digital pequeña y se leyó “next stop”, un aviso para que el conductor
detenga el vehículo en el paradero, ella guardó su IPod en el bolso, se
incorporó al detenerse el bus y luego guiada por su mascota bien entrenada,
agradeció al conductor, bajó del bus y se perdió en dirección al paradero del
tren subterráneo. No queda imagen de ella, porque respetamos su intimidad, como
debería ser en todo lugar.
Les dejo la siguiente imagen. Hasta
la próxima…
lunes, 16 de septiembre de 2024
sábado, 8 de julio de 2023
El tiempo no tiene final, solo dejan recuerdos…
¿Tiempo dónde estás?
¡Tiempo!,
¡tiempo!, ¡tiempo!
Quién
tuviera el poder de detenerte,
quién te pudiera
retroceder,
quién
pudiera regresar a la edad de los sueños,
¡Tiempo!, pasas
invariablemente, inclemente y
desapasionado, dejando huellas en manos y rostros
¡tiempo!, cuando
me percaté de ti,
pasaste como
exhalación en un milisegundo.
No era ya,
un niño, ¡ya no!, habían pasado años,
tampoco un
adolescente, mucho menos un adulto,
sino un venerable
anciano, con arrugas y canas
qué
explicación podría pedir al tiempo,
En mi mente
se agolparon vivencias gratas e ingratas,
mi niñez,
adolescencia, juventud, adultez
el largo
camino de la vida castrense,
diferentes
guarniciones donde serví a mi patria,
cambios de
colocación, viajes agotadores, algunos cortos otros muy largos
Desiertos, valles
y serranías se sucedieron sin fin
la larga y
gris carretera Panamericana cual serpiente
en la selva
agreste, selva de cemento y hormigón… donde se ocultan intenciones, deseos y
apetencias mundanas.
martes, 8 de diciembre de 2020
Lamentos y caricias
Hay lamentos que olvidar y dolores que lastiman el ser
hay caminos
sinuosos, borrascosos y solo uno por seguir
hay senderos
y caminantes solitarios por doquier
hay quienes
buscan paz y solo encuentran caos
Volaré en
las alas del viento hacia Oriente
me
mecerán las nubes de algodón
beberé en
el rojo carmesí de tus labios
me solazaré
en tus amorosos brazos
Tus manos
acariciarán mi rostro compungido
aunque mi
espíritu no se sosiega con nada
buscaré
tu amoroso rostro para besarte
tus brazos
son el bálsamo que añoro
En las
cálidas noches de verano
miraré absorto el brillo de la luna llena
contemplando
su estela que se funde con el mar
las páginas
se voltean como golondrinas al amanecer.
Artucas.
Dic.2020
sábado, 14 de noviembre de 2020
PÁGINAS VACÍAS
PÁGINAS VACÍAS
Páginas vacías del
alma se despojan día a día
nunca se cierran,
están suspendidas en el éter
nos miran a los ojos
preguntando hasta cuándo
no cerrarán tus
lamentos en ese muro de tristeza.
Lloran exhaustas
frente a las estepas solitarias
piden caridad, perdón
por deshonrar
carillas vacías en
silencio, ladrillos incompletos
letras carcomidas,
impiden un deseo agobiado del alma
No salen, se quedan
engullendo los recuerdos
llorando en su
interior, eriales sin calor que acarician
huellas inertes en
busca de un horizonte
páginas amarillas
lloran buscando la paz del alma.
jueves, 25 de junio de 2020
DOLOR LACERANTE





