SENSACIONES

SENSACIONES
Nuestras sensaciones más íntimas...

domingo, 2 de abril de 2017

Largo sufrimiento


Llegaron las lluvias, cayó un gran diluvio, brotó un gran llanto de nubes negras, por el dolor que causaban a las personas, inundaciones, deslizamientos, huaicos, muertos y heridos, la nación sufre, un llanto supremo.

El sufrimiento es tan largo como el camino sinuoso que lleva a una ciénaga, como el rumbo marino que lleva a una sima, a una fosa profunda, que ni el tiempo ni el espacio dejan filtrar la luz.

No hay palabras para describir las sensaciones que lleva en el alma, una inacción se apodera de su ser, no sé, parece que el tiempo se agota, aunque queda tiempo, mucho tiempo por delante.

El niño costero, el niño volcánico, un niño travieso que llegó a las costas, con sus aguas calientes, sus nubarrones, lluvias torrenciales, ríos y quebradas se deslizaron llenos de cieno, de lodo, destruyeron todo.

Dolor lacerante que hiere el alma, que domina la voluntad, que perturba la mente, se presenta en la escala de grises, desde la oscuridad más espantosa cual negra conciencia, hasta el claroscuro diáfano.



jueves, 29 de septiembre de 2016

A mi padre

Hace 49 años partiste a la eternidad, en la flor de la juventud, tenías 34 años...el resto es un soberano silencio...una gran amargura...unas lagrimas que el tiempo disipa...un dolor que persiste en su llaga...


miércoles, 13 de julio de 2016

Siempre estuviste allí


Cuando te conocí, pensé inicialmente y me dije, que tú serías la compañía esperada y deseada, la amiga que buscamos con ansias, la mujer que cubre nuestros sueños, que alumbrara mis días grises de neblina, la amante en nuestras noches de pasión, la madre de los hijos que ansiosos esperamos.

Siempre estuviste allí con la mirada alentando mi batallar, siempre conmigo, en momentos de alegría suprema y de aguda tristeza, cuando el carbón centellaba miles de pavesas y el calor que desprendía, alcanzaba nuestros cuerpos desnudos, que clamaban amor a cualquier precio y en cualquier lugar.

Nunca dude de ti, siempre estuviste en ese lugar, en ese meandro de la vida, en esa curva definitiva, esperando con impaciencia, con ansiedad y a veces con desdén, que mirara tus ojos y admirara tu belleza de antología; por qué no te fuiste a tiempo y borraste de un plumazo los recuerdos que te atan al pasado.

Hoy al final de nuestros días apasionados, de nuestros quereres frígidos, queda mirarnos con indiferencia, después de habernos amado con pasión, miraremos cada quien el futuro que se abre con incertidumbre, buscando recuperar el tiempo perdido, en los brazos de un amor desconocido que nos enerve el espíritu.